Inmóvil frente al espejo me estudio por dentro, intento enfrentar viendo las fotos de mi pasado para poder curar las heridas que este me ha causado. Veo como las lágrimas se quedan estancadas, nublándome la vista, empapando mis mejillas, y de nuevo mostrando lo débil que puedo llegar a ser.
Muevo mis pies de lado a lado, se me notan los nervios, no quiero encontrarme. No quiero cobrar las facturas que dejé escondidas siete meses atrás.
Volteo para mirarme nuevamente, para ver a ese ser extraño que ahora no reconozco, mis labios húmedos tiemblan rehusándose a hablarle al desconocido reflejo, mientras mis piernas paralizadas intentan correr, pronuncio las palabras que una ves más intento no entender: ¿Quién eres?
Me diste escalofríos Andy. Escribes muy bien, sabes cómo hacer lo que a mi me parece algo muy importante en cualquier cuento, libro, texto, novela, etc, que es transmitir al lector una emoción, ya sea placentera o no, me parece de suma importancia. ¡Felicidades!
ResponderEliminarEn cuanto a lo que en verdad quieres decir, con el tiempo iras formando tu identidad, está bien experimentar quién quieres ser y modificarlo si te place, lo que importa es cómo te sientes tu, sin tomar en cuenta la percepción que los demás tienen de ti
VALE