jueves, 21 de octubre de 2010

¿Con cuantas letras se dice te amo?


Déjame peinar tu alma, hacerte trenzas y poner mi nombre en una de ellas.
Que si dejo huella el viento se la lleva. Mejor te dejo letras y formas las palabras que tu quieras. ¿Con cuantas letras se dice te amo?, no son cinco, con esas cinco solo se leen ¿pero para explicarlas? Seguramente son más y como dice Sabina; horizontal, seis letras, nombre de dama.
Para decir amor tendría que escribir mil veces tu nombre.

sábado, 9 de octubre de 2010

Sonia.

Pensaba en hacer un instructivo, los pasos para de una ves por todas olvidarte a ti.
Fue inútil su intento para redactar tal texto, tales instrucciones serían pura banalidad. Tal era su angustia, que no comió por días ¿No haz visto los daños? 
Me contaba todo, y hasta su silencio hablaba, no importa si fue un minuto ó una hora, ella siempre te amó. Ahora es tarde para reclamarte, pero prometiste no dejarla caer, ¿no ves que es de cristal? La puse en tus manos, me diste tu palabra, dijiste que la amabas. Sonia, esta ausente si respira, ya no es por ti, si no por tu estúpido recuerdo. Siete son los meses, doce tus llamadas, 265 sus lágrimas derramadas. No te pido que le pidas el perdón, ella no merece a un patán como tú, no te pido que le hables, que la ames, ella te ama tanto que su amor abarca el que tú nunca nunca pudiste darle. ¿No te das cuenta? Ella es un edificio ya hace tiempo demolido, no se va a volver a levantar, tu poco a poco le fuiste quitando los cimientos llenando con ellos los espacios vacíos en tu interior, alimentando tu ego, siempre con la escopeta cargada con el fin de cazar un poquito más de mi Sonia. 
¿A que hora sales de cacería? Tendrás que buscar nueva víctima que la tuya, hace bastante que es tan solo polvo. Hace tiempo que los pedazos de cristal que dejaste en el piso, fueron convirtiéndose en cenizas, devorando el aire, buscando siempre ir a otra parte.

lunes, 4 de octubre de 2010

Inmortalidad.

Llévame al límite, a donde los sueños no se realicen para que cuando los cumpla tenga una razón más para sonreír, llévame directo a la locura, sácame de ahí y regrésame al mundo de lo normal. 
Llévame a donde las paredes se mueven, donde en ves de alas tengo pies. 
Lléname de agua, vacíame, contágiame, salpícame, sécame, haz mi camino el más difícil, enséñame el atajo, que de todos modos no lo voy a tomar.
Dame todo lo que tengas, que ni así me voy a conformar ¿No entiendes? Voy directo a la locura, corriendo a toda prisa, tan a prisa que mis pies el suelo ya no alcanzan a tocar. No pongas nada enfrente, que estoy a punto de estallar, tengo mi propio soundtrack, ya no te voy a escuchar.
Soy un pasajero, en el avión más grande, en el avión que en poco tiempo será mío.
Así que arremedándote voy, pidiendo que me lleves de nuevo a la próxima parada: la inmortalidad.

domingo, 3 de octubre de 2010

12:34

Vamos a ponerle un personaje a esta triste historia, vamos a fingir que ni tu ni yo nos conocemos, vamos a escuchar como es que pasó. Como fue que me enamoré de ti.
Estas en el colegio, son las 12:34 estas sentada en la banca a mi diagonal derecha, tu aburrida atiendes clase, yo fascinado te atiendo a ti. Desesperada dibujas en tus manos, mueves tus piernas, peinas tu pelo, y de nuevo vuelves a dibujar. Te veo escribiendo tu nombre en todas las maneras posibles, se ve en tu cara una tristeza inmensa, se ve como la cubres son sonrisas bobas, se ve como es que mis manos como imanes quisieran consolarte.

Era clase de trigonometría, ninguno de los dos sabe nada, a ninguno de los dos nos interesa nada.
Traías tu falda aguamarina, el sweater de florecitas rojas y las medias negras acompañadas de unas medias botas del mismo color. Recuerdo como intentaste mil veces hacerte tu trenza francesa que de costumbre enmarca tu cara, recuerdo como las voces se convirtieron en la música ambiental al espectáculo tan entretenido que cautivaba a mi ojos, y es que tu delicadeza, tu gracia nunca en la vida me habían llamado así de fuerte, tu piel gritaba tu olor en vez de desprenderlo, tu pelo jalaba mis ansias, tu falda invocaba mis ganas, tanto que no voltearte a ver hubiera sido un insulto.
Tocó el timbre, solo supe que la clase había terminado cuando cerraste el cuaderno y saliste del salón, de inmediato salí con tu sombra, sueño iluso el mío de poder salir contigo. Bajaste las escaleras dando saltitos, como se nota que eres una bailarina, seguiste tu camino hasta donde estaban tus amigas y con tanta naturalidad en tus movimientos parecía que fueras de papel. De verdad que tus ojos son pecado, tu sonrisa es una trampa, sin embargo nunca en mi vida querido algo como desde ese día te quiero a ti. Así que así fue, como me convertí en tu fan número uno, como es que robaste o más bien dicho te dejé mi corazón.